Menschliche Walhalla - 17 de febrero



Aristarco de Samos

ARISTARCO DE SAMOS
Ἀρίσταρχος



San
Aristarco de Samos

Astrónomo
Samos (Tracia Helénica) 310 a.n.e.
Alejandría ? (Egipto Helénico) 230 a.n.e.

Aristarco (en griego: Ἀρίσταρχος) nació en Samos, y fue el primer astrónomo y matemático griego que propuso el modelo heliocéntrico del Sistema Solar, colocando el Sol, y no la Tierra, en el centro del universo conocido. Fue discípulo de Filolao de Crotona, a su vez discípulo de Pitágoras, y fue uno de los muchos sabios que trabajó en la mítica Biblioteca de Alejandría que reunió durante siglos las mentes más prodigiosas de la Héllade. Filolao ya teorizó que la tierra no era el centro del Universo sino otro punto respecto del cual giraban todos los objetos, incluido el Sol, desarrollando así la Cosmología de Pitágoras.

Durante siglos el modelo del universo fue el llamado sistema geocéntrico. Los astrónomos clásicos observaban a los planetas, la Luna y el Sol dar vueltas sobre nuestro cielo a diario, era lógico, por lo tanto, pensar que la Tierra se encontraría en el centro del Cosmos. Además los planteamientos científicos de Aristóteles, estaban encaminados en ese sentido, lo que, dado el prestigio del discípulo de Platón, daba casi por zanjada esta cuestión. Sin embargo existían algunos problemas con la teoría geocéntrica.

Venus y Marte seguían trayectorias claramente irregulares en el cielo, a veces se movían siguiendo el transcurrir de las estrellas y el sol, pero otras veces lo hacían en contra. Esto era un grave problema ya que la enseñanza aristotélica decía que todos los movimientos y las formas del cielo eran círculos perfectos. Anteriormente a Aristarco, Heráclides Póntico quiso solucionar este problema postulando que los planetas podrían orbitar alrededor del Sol, y este a su vez orbitar alrededor de la tierra; este modelo ya supuso un cambio de perspectiva, aunque seguía siendo fundamentalmente geocéntrico.

Fue Aristarco el que finalmente propuso el modelo heliocéntrico, por el cual todos los planetas, incluida la Tierra orbitaban alrededor del Sol. Desde luego sus ideas fueron duramente criticadas por lo que suponían de revolucionario y desestabilizador en el conocimiento científico establecido. Desgraciadamente de los escritos de Aristarco sobre su modelo heliocéntrico no queda nada, todo se perdió en la destrucción de la Biblioteca de Alejandría, pero ha llegado hasta nosotros por las citas de Plutarco y el genial Arquímedes.

De Aristarco si nos queda su obra De los tamaños y las distancias del sol y de la luna, cálculos para los cuales todavía aplica una visión geocéntrica. Sin embargo, Arquímedes dejó claro que Aristarco fue el creador del heliocentrismo cuando escribió:

"Tú, rey Gelón, eres consciente de que 'universo' es el nombre dado por la mayoría de los astrónomos a la esfera cuyo centro es el centro de la tierra, mientras que su radio es igual a la línea recta entre el centro del sol y el centro de la tierra. Ésta es la descripción común como la has oído de astrónomos. Pero Aristarco ha publicado un libro que consiste en ciertas hipótesis, en donde se afirma, como consecuencia de las suposiciones hechas, que el universo es muchas veces mayor que el universo recién mencionado. Sus hipótesis son que las estrellas fijas y el sol permanecen inmóviles, que la tierra gira alrededor del sol en la circunferencia de un círculo, el sol yace en el centro de la órbita, y que la esfera de las estrellas fijas, situada con casi igual centro que el sol, es tan grande que el círculo en el cual él supone que la tierra gira guarda tal proporción a la distancia de las estrellas fijas cuanto el centro de la esfera guarda a su superficie."

Aristarco, según Arquímedes, no solo propuso por tanto la teoría heliocéntrica, por la cual el sol yace en el centro del universo, sino que explicó su principal problema: la falta de paralaje observable de las estrellas, (variación de la posición relativa de las estrellas con respecto a la Tierra mientras esta orbitaba alrededor del sol) situándolas a distancias casi infinitas. Esta teoría es, fundamentalmente correcta, ya que es esta la razón de que no se pueda observar paralaje si no se usa un telescopio muy potente.

Sin embargo, el modelo geocéntrico, que era incapaz de explicar el movimiento extraño de Venus y Marte, fue preferido por la mayoría de los astrónomos porque explicaba fácilmente que no hubiera paralaje, simplemente las estrellas giraban alrededor de la Tierra.

Además el modelo heliocéntrico resultó inaceptable por diversas causas: el movimiento de la tierra no resultaba claro y estaba en contradicción con las observaciones: si la tierra gira sobre sí misma cada día ¿cómo se pueden desplazar las nubes hacia el este sin que la tierra las adelante?; resultaba contrario a las teorías filosóficas clásicas que daban a la Tierra un lugar especial respecto a los demás cuerpos celeste; y entraba en contradicción con la teoría de los graves de Aristóteles, que si bien explicaba que la Tierra debía ser redonda, también exigía que ésta estuviera inmóvil en todo momento.

Pero fue siempre la falta de paralaje el principal argumento de los partidarios del modelo geocéntrico. La explicación de Aristarco, que era la correcta, de que sí hay paralaje, pero es inobservable dada la distancia de la Tierra a las estrellas no fue considerada. El paralaje no pudo ser observado hasta 1883, por Bessel. Aunque seguramente no fuera Aristarco el único defensor del modelo heliocéntrico en los años del clasicismo griego, es su nombre el único que ha llegado a nosotros; solo se une a Aristarco en los registros históricos el nombre de Seleuco, astrónomo babilónico-helénico que vivió un siglo más tarde.

Aristarco también es recordado por sus hábiles cálculos de la distancia al Sol, en los que utilizó la geometría de manera absolutamente correcta, pero a partir de observaciones inexactas. Aristarco concluyó que el Sol estaba 20 veces más lejos de la Tierra que la Luna, cuando la realidad es que está 390 veces más lejos; igualmente determinó que el radio del sol era 20 veces mayor que la Luna, cuando la proporción es también 390. Recordemos que desde la Tierra, Sol y Luna tienen un diámetro aparente prácticamente igual. Aristarco calculó en los mismos trabajos, que el radio de la Tierra es casi 3 veces el lunar (en realidad es 3,66 veces) y que la distancia de la Tierra a la Luna es 79 radios terrestres, cuando en realidad son 60. Es, muy probablemente, a consecuencia de estos resultados que, aunque erróneos, determinan adecuadamente que el Sol es el mayor cuerpo del universo conocido, que Aristarco comenzara a teorizar que debía ser el Sol, y no la Tierra, el cuerpo con respecto al cual giran los demás. El hecho es que la teoría heliocéntrica fue deshechada hasta que fue resucitada, 2.000 años después por Copérnico.

El cráter de la Luna, Aristarco lleva, su nombre en su honor. El día 17 de febrero es a veces llamado día del Heliocentrismo, al estar enclavado entre las fechas de nacimiento de Galileo (15 de febrero) y Copérnico (19 de febrero); además de ser el día de la muerte en la hoguera de Giordano Bruno; es por tanto nuestra elección para homenajear al padre de la Teoría Heliocéntrica, Aristarco de Samos.

Enlaces e Información detallada:
Aristarco de Samos en MacTutor History of Mathematics archive