Menschliche Walhalla - 11 de Enero



Galileo Galilei

GALILEO GALILEI

Eppur si muove.

No me siento obligado a creer que un dios que nos ha dotado de inteligencia, sentido común y raciocinio, tuviera como objetivo privarnos de su uso.

En lo tocante a ciencia, la autoridad de un millar no es superior al humilde razonamiento de un hombre.

Nunca he encontrado una persona tan ignorante que no se pueda aprender algo de ella.

San
Galileo Galilei

Físico y Astrónomo
Pisa (Toscana) 15 de febrero de 1564
Arcetri (Toscana) 8 de enero de 1642

Galileo nace en Pisa como el primero de los seis hijos de Vincenzo Galilei. Comenzó a estudiar en la Universidad de Pisa, pero pronto lo dejó por motivos económicos. En 1589 le fue ofrecido un puesto de profesor de matemáticas en la misma universidad en la que permaneció hasta que en 1592 se traslada a la de Padua, como profesor de matemáticas, mecánica y astronomía. Galileo seguiría enseñando en Padua hasta 1610.

A pesar de su teórica fe católica, Galileo tuvo tres hijos fuera de su matrimonio con Marina Gamba: Virginia, y Livia que fueron enviadas al convento de San Mateo en Arcetri, y Vincenzio que fue luego reconocido. Virginia heredó la prodigiosa mente de su padre, y seguramente, de no haber sido obligada a pasar su vida en un convento, hubiera aportado grandes cosas a la ciencia.

En 1610 Galileo publicó sus observaciones telescópicas de las lunas de Júpiter, y usó las mismas en para argumentar en favor de la teoría Copernicana que ponía al Sol en el centro del universo, en contra de las teorías dominantes de Aristóteles y Ptolomeo. En 1611 viaja a Roma con el propósito de mostrar su telescopio a los filósofos y matemáticos del Colegio Jesuita Romana, de modo que pudieran ver con sus propios ojos las cuatro lunas de Júpiter.

En 1614, desde el púlpito de Santa Maria Novella, el sacerdote Tomaso Caccini denunció las teorías de Galileo sobre el movimiento de la Tierra como peligrosas y cercanas a la herejía. Galileo volvió a Roma para defenderse de estas acusaciones, pero en 1616 el cardenal Roberto Bellarmino personalmente entregó a Galileo una carta en la que le exhortaba a no dar apoyo ni enseñar las teorías de Copérnico como doctrina religiosa.

Dedica los siguientes años a trabajar en multitud de estudios sobre física y astronomía, pero permanece alejado de la vida pública. Sin embargo en 1630 Galileo decide ir a Roma para pedir licencia para publicar sus Diálogos Sobre los Dos Sistemas del Mundo, en el que exponía las teorías copernicanas en un diálogo sostenido entre un defensor de las mismas y un defensor de las teorías de Ptolomeo. El libro se publica en Florencia en 1632, y casi de manera inmediata se le ordena que se presente ante el Tribunal del Santo Oficio en Roma para ser juzgado. El papa Urbano VIII había autorizado la publicación del libro siempre que hubiera argumentos de al menos igual peso entre el heliocentrismo y el geocentrismo, y que los puntos de vista del propio papa debían ser incluidos en el libro; sin embargo en la obra de Galileo, Simplicius, el personaje ficticio encargado de defender las teorías aristotélicas era continuamente sorprendido en errores, y aparecía muchas veces como un tonto.

Así, el libro de Galileo era un claro ataque al geocentrismo y una defensa de las teorías de Copérnico, y de hecho, una ridiculización del papa Urbano VIII. No está claro si Galileo hizo esto de manera maliciosa, pero es difícil imaginar que no fuera consciente, al menos en parte, del escarnio que suponía para la figura del pontífice.

Galileo fue condenado por el Tribunal del Santo Oficio en Roma, en tres aspectos: fue obligado a renegar de sus ideas heliocéntricas y el heliocentrismo fue declarado formalmente herético; fue encarcelado, y conmutada luego su condena por arresto domiciliario; su Diálogo fue prohibido, y se le prohibió publicar nada en el futuro.

Galileo es confiando en Siena, y más tarde, en diciembre de 1633 se le permite retirarse a su residencia de Arcetri. Desde su retiro, ya casi totalmente ciego, escribe Dos Nuevas Ciencias, posiblemente su obra más perfecta, que sería publicado en 1638 en Leiden. Murió en 1642 en la compañía de su discípulo Vincenzo Viviani.

Galileo fue el padre de nuevas ciencias, y de nuevos métodos científicos. Fue el primero en utilizar de manera sistemática experimentos que buscaban resultados cuantitativos, seguramente en este campo tuvo que ver la influencia de su padre, Vincenzo Galilei, luthier y teórico musicólogo. El entusiasmo de Galileo por los resultados experimentales contribuyó a su empeño en negar cualquier afirmación, filosófica o religiosa, que no se apoyara en evidencias demostrables, y de aquí sus problemas con la religión cristiana y la sociedad de su tiempo. Galileo no solo obtuvo mediciones bastante correctas en muchos de sus experimentos sino que fue capaz de determinar que, por ejemplo, su técnica era insuficiente para medir la velocidad de la luz, y que por tanto su valor se debía situar muy por encima de los valores mensurables con su metodología.

Las más conocidas aportaciones de Galileo a la Ciencia se dieron en Astronomía. No inventó el telescopio, como es creencia popular, pero sí lo mejoró decisivamente: En 1608 construyó un telescopio que permitía 3 aumentos, y llegó a mejorarlo hasta conseguir 32x.

Con su telescopio, la noche del 7 de enero de 1610 Galileo descubrió tres de los cuatro satélites gigantes de Júpiter: Io, Europa y Calixto, y cuatro noches más tarde, el 11 de enero, descubrió Ganímedes, la cuarta luna galileana. Descubrió que las lunas aparecían y desaparecían periódicamente, lo que atribuyó correctamente a que se movían en órbitas alrededor de Júpiter, el cual ocultaba los satélites cuando estos pasaban por detrás de él. Esta evidencia chocaba con las teorías dominantes que situaban a la tierra en el centro del Universo y a todos los demás objetos girando a su alrededor, y era la primera prueba experimental que reforzaba las teorías de Copérnico y de Bruno, asesinado en la hoguera diez años antes por la Inquisición Veneciana.

En septiembre del mismo año, Galileo observó que Venus tenía todas las fases (creciente, llena, decreciente, nueva), algo predicho por la cosmología copernicana; sin embargo la cosmología de Ptolomeo solo podía explicar la existencia del creciente y nueva, ya que afirmaba que Venus permanecía todo el tiempo entre el Sol y la Tierra, en su órbita alrededor de la misma. Las observaciones de Galileo demostraban que Venus giraba alrededor del Sol. Otro punto más en contra de la teoría geocéntrica.

La observación de manchas en el sol también suponía problemas a la teoría geocéntrica que suponía un orden perfecto en el Cosmos. Fue curiosa la pelea entre Galileo y el jesuita Cristóbal Scheiner sobre quién de los dos observó primero las manchas solares, cuando parece claro que el primer occidental en observarlas y documentarlas había sido David Fabricius. Galileo sí fue el primero en escribir sobre la existencia en la luna de montañas y cráteres, cuya existencia dedujo por los patrones de luces y sombras sobre la superficie lunar, incluso calculó la altura de algunas montañas. La luna había dejado de ser la esfera luminosa y perfecta que Aristóteles había postulado. Galileo fue también el primer hombre en observar Neptuno, en 1612, sin embargo no fue consciente de ello, y anotó su observación entre las de muchas otras estrellas que observó con su telecopio.

Los mayores errores de Galileo en astronomía fueron su oposición a las teorías correctas de Kepler sobre las órbitas elípticas de los planetas y sobre el origen de las mareas, que Kepler situaba adecuadamente en la gravedad lunar; y su creencia de que los cometas eran ilusiones ópticas, mientras que el jesuita Horacio Grassi argumentaba correctamente que eran reales y muy alejados de la luna. No es descabellado pensar que sus enfrentamientos científicos con los jesuitas jugaran algún papel en el juicio al que fue sometido Galileo por la publicación de su libro.

Galileo fue además uno de los precursores de la Mecánica Clásica, desarrollada luego por Isaac Newton. Realizó el famoso experimento de la Torre de Pisa para demostrar que el tiempo de caída de dos cuerpos era independiente de su masa, lo que contradecía la premisa aristotélica de que los cuerpos más pesados caen más deprisa. Galileo, como en casi todo su trabajo, no fue el primero en creer en las nuevas teorías, pero sí el primero en ingeniar un modo de demostrarlas. Llegó a deducir la ley matemática de la aceleración, relacionando la distancia cubierta por un cuerpo que parte del reposo con el cuadrado del tiempo durante el que se le aplica cierta aceleración. También concluyó que un cuerpo mantiene su velocidad, hasta que una fuerza actúa sobre ellos; no fue el primero en expresar la idea, pero sí el primero en formularla matemáticamente.

Galileo también determinó la ley del péndulo, trató de medir la velocidad de la luz, como ya se adelantó, entendió el concepto de frecuencia de sonido y puso sobre la mesa el principio básico de la relatividad, por el cual las leyes de la física han de ser las mismas en cualquier sistema que se esté moviendo a velocidad constante y en línea recta, independientemente de su velocidad y dirección; de aquí que no existe el movimiento o reposo absolutos.

Galileo hizo también importantísimas contribuciones a la tecnología, aparte de sus telescopios trabajó en la mejora de brújulas e instrumentos de medición geométrica; construyó un termómetro basado en la expansión y contracción del aire en un depósito conectado a un tubo de agua que se movía según el volumen ocupado por el aire; usó su telescopio como un microscopio compuesto; propuso utilizar el periodo de los satélites de Júpiter como reloj universal, y se podrían usar para determinar la longitud de la posición en un momento dado; y en sus últimos días diseñó un mecanismo para un reloj de péndulo, luego desarrollado por Huygens en 1650.

La figura de Galileo fue rehabilitada por la iglesia católica apenas 400 años después de su condena.

Enlaces e Información detallada:
Galileo Galilei en el Istituto e Museo di Storia della Scienza de Florencia
Documentación Oficial del Juicio a Galileo