Menschliche Walhalla - 26 de Junio
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![]() FLAVIVS CLAVDIVS IVLIANVS Poner el máximo empeño en hacer todo lo que está en nuestra mano es, en verdad, un prueba de piedad. Mientras seas esclavo de las opiniones de la mayoría no te habrás acercado a la libertad, ni saboreado su néctar. Deja que todo pueblo viva en armonía... Los hombres deberían ser enseñados y ganados por la razón, no por golpes, insultos o castigos corporales. |
San Emperador Augusto de Roma Imperator Caesar Claudio Flavio Juliano Augusto fue el último reducto del helenismo y de la razón en un mundo que estaba condenado a sufrir durante siglos la oscuridad y la fe fanática de la religión cristiana. Inspirado en la filosofía de Plotino, y tomando a Alejandro, Adriano y Marco Aurelio como ejemplos, restauró la libertad religiosa en el Imperio Romano a pesar de ser él mismo un gran devoto de la religión grecorromana, inició una serie de reformas destinadas a proteger la cultura helénica y romana, así como todas las religiones y culturas que albergaba el Imperio, de la amenaza de los cristianos que negaban toda realidad que no fuera la suya propia. Era el hijo de Julio Constancio, medio hermano de Constantino I. En los tumultos tras la muerte de Constantino, el devoto y cristiano primo de Juliano, Constancio II ordena asesinar a toda la familia de Juliano, excepto a él mismo y su hermano Galo que aun eran niños y considerados no peligrosos. Las vidas de Juliano y Galo dependieron desde entonces de su sometimiento a una educación cristiana estricta y diversos lugares de exilio. En 351 Juliano es autorizado a viajar por Asia Menor y Atenas para cultivar su amor por la filosofía. El destino quiso que Juliano fuera emperador, ya que él mismo queriendo ser lo menos visible posible, se refugió en su filosofía y encubriendo su despego absoluto de cualquier tradición cristiana y su amor por el helenismo y platonismo. Su hermano Galo fue hecho César del Este, y más tarde ejecutado; de esa forma Constancio II nombró a Juliano César del Oeste y le casó con su hermana Helena en 355. Como César del Oeste, y casi sin tropas obtuvo diversos éxitos militares frente a invasores bárbaros y el respeto absoluto de sus legionarios, en su mayoría galos. Finalmente, Safor de Persia invadió Mesopotamia, y Constancio reclamó que las legiones de galos y germanos al servicio de Juliano viajaran al este. Juliano había jurado mantener la promesa hecha por sus predecesores a galos y germanos de que jamás tendrían que abandonar sus tierras; mantuvo su promesa y las tropas le forzaron a proclamarse Augusto, para desobedecer las órdenes de Constancio. La guerra civil era inevitable, pero Constancio muere de repente y Juliano que era su único sucesor, es Augusto de Roma. Entre sus primeras medidas están la reducción de gastos de la corte imperial, lujos y eunucos fueron eliminados, también redujo el número de sirvientes y de guardia personal. Así mismo, Juliano, helenista convencido, dedicó su breves años de mandato a proteger las tradiciones helenas, así como de otras religiones, de la persecución de los cristianos. El gran filósofo Libanio fue su fiel compañero en esta labor. Los obispos cristianos fueron desalojados de sus puestos oficiales, las tierras confiscadas por la iglesia cristiana fueron devueltas a sus legítimos dueños, y se atrevió a obligar a los obispos a pagar por viajar, cosa que hasta entonces hacían a expensas del estado. El 4 de febrero de 362 promulga su edicto de libertad religiosa en todo el Imperio y recupera la tradición por la cual Roma no impone su religión a ningún pueblo que domina. La figura de Juliano fue denostada por los cristianos durante 15 siglos (como lo sigue siendo hoy) hasta que fue rescatada por Voltaire, que lo igualó en importancia a Marco Aurelio, el primero entre los hombres, y desde entonces el Emperador Juliano ha permanecido en la mente de los humanistas y racionalistas de todo el mundo como uno de los mayores testimonios de lucha por la razón y la libertad de los hombres. El Emperador Juliano murió el 26 de Junio de 363 en su campaña de Persia en la que pretendía seguir el camino trazado por Alejandro, según la mayoría de los historiadores fue asesinado por los cristianos que había en su ejército, probablemente sus propios generales cristianos planearon su muerte; Libanio así lo asegura. La muerte de Juliano es para muchos racionalistas y humanistas el comienzo de la edad media, más que la propia caída de Roma un siglo después. Afortunadamente nos legó su ejemplo y sus obras escritas que han sobrevivido a los siglos de persecución cristiana: Discursos, Leyes, Cartas, Testimonios y su proclama de defensa de la religión helénica y los valores humanos Contra los Galileos están traducidas a los principales idiomas y son fáciles de encontrar. La mejor forma de acercarse a la figura del Emperador Juliano es a través de la estupenda novela de Gore Vidal, Juliano el apóstata (ISBN 8435005100). Enlaces e Información detallada: Obra: |
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