Menschliche Walhalla - 20 de Abril



Marya Sklodowska Curie

MARIA SKLODOWSKA-CURIE

Dejamos de temer aquello que se ha aprendido a entender.

Uno no se percata de lo que ha hecho, sino de lo que queda por hacer.

El día que el hombre se diese cuenta de sus profundas equivocaciones, habría terminado el progreso de la ciencia.


Santa
Marya Sklodowska Curie

Científica, Premio Nóbel de Física y Premio Nóbel de Química
Varsovia (Polonia) 7 de noviembre de 1867
Sancellemoz (Francia) 4 de julio de 1934

Marya nació en una Polonia bajo el control zarista del Imperio Ruso, su infancia igual que la de millones en los albores de la revolución industrial vendría cargada de miserias, pobreza y enfermedades. Tuvo que sufrir la muerte de su hermana y su madre, cuatro años más tarde que ésta, a causa de enfermedades respiratorias, algo frecuente en aquella época en las zonas empobrecidas de Europa. A pesar de su gran capacidad intelectual y de su enorme esfuerzo físico, el haber culminado con éxito sus estudios secundarios a los quince años no fue mérito suficiente como para ser admitida en alguna universidad a causa de su condición femenina y su nacionalidad polaca, en un entorno ruso abiertamente hostil hacia ambas características. Tras algún tiempo asistiendo de manera clandestina a los cursos impartidos por antiguos universitarios, abandona Polonia para reunirse con su hermana Bronia en París en 1891, donde ésta reside casada con un ciudadano francés.

Una vez instalada en la ciudad acude a la Sorbona donde asiste a clases de física, química y matemáticas. El dinero que percibe de su padre y su hermana se le hace siempre poco empleándolo permanentemente en adquirir nuevos libros antes que en alimentarse o comprar carbón. En 1893 obtiene la licenciatura en Ciencias Físicas, como la primera de su promoción, y en 1894, en Ciencias Matemáticas, graduándose como la segunda. Ese año conocerá a Pierre Curie, profesor de física en la universidad. Al año siguiente unirán sus vidas más allá de lo puramente científico, contrayendo matrimonio el 26 de julio. Los dos jóvenes científicos que viven en un entorno de dedicación plena a sus investigaciones, disfrutan durante el verano de un sencillo viaje en bicicleta por Francia aprovechando al máximo, tiempo y recursos.

El descubrimiento de los rayos X, y la radiactividad natural, abren a finales del siglo XIX un nuevo mundo inexplorado hacia el interior de los átomos que alentará durante medio siglo los grandes avances de la física sin anunciar tan siquiera el más devastador de sus usos, el armamento nuclear. Inician en aquella época el estudio de la pechblenda de Uranio que resultaba ser más radiactiva que el Uranio extraído de ésta, la explicación se hace pública cuando el 26 de diciembre de 1898 anuncian la existencia de otro componente radiactivo, el Polonio.

Durante aquellos años, trabajan en el laboratorio que han instalado en un cobertizo y lo hacen de modo que uno es el soporte del otro, Pierre dedica sus esfuerzos a disponer todo el material que Marya necesita para las investigaciones trabajando ambos sin descanso, a pesar de las quemaduras y las llagas que las sustancias con las que trabajan les ocasionan. Varios años de esfuerzo y ardua labor los llevan a obtener un gramo de cloruro de radio a partir de ocho toneladas de pechblenda, el 20 de abril de 1902, anuncian al mundo un nuevo elemento, el radio, exactamente aquel que dará nombre para siempre al efecto tan largamente perseguido, la radiactividad, y de efectos tan terribles en aquellos que los padecen. En 1903 bajo la guía de Henri Becquerel, presenta su tesis, siendo la primera mujer en Francia que obtiene el título de doctora.

Aquel será el punto de arranque de un reconocimiento internacional sin precedentes, el nuevo siglo anuncia los logros que la física ha de entregar al mundo, la relatividad y la física cuántica se preparan para darse a conocer, en medio de aquella euforia, Marya y Pierre comparten con todos sus descubrimientos, sin ampararse bajo lucrativas patentes como otros habían hecho antes, hacen del conocimiento científico un valor universal. Aquel año de 1903 se produce uno de los mayores acontecimientos jamás imaginados hasta entonces, en medio de una infinidad de colegas masculinos, Marya, recibe el Premio Nóbel de Física, compartido con Pierre y Henri Becquerel por sus esfuerzos en la comprensión del nuevo fenómeno que resulta ser la radiactividad. Se convierte en la primera mujer en la historia de la humanidad que alcanza por su notable inteligencia tamaño galardón a pesar del mundo en el que vive. En 1904, nació su segunda hija Eve, en 1897 había nacido Irene. La alegría del reconocimiento internacional como compensación a su dedicación, se vería truncada el 19 de abril de 1906 cuando Pierre perece arrollado por un carruaje en las calles de París, a pesar del dolor que supuso la pérdida de su inestimable compañero de fatigas, consigue sobreponerse y acepta sustituirlo en su cátedra de la Sorbona.

Aquella ausencia no supuso el fin de sus investigaciones, con ánimos renovados, en 1910 demuestra la posibilidad de obtener un gramo de radio puro, por lo que de nuevo, el mundo científico se doblega ante el poder inabarcable del tesón de esta mujer incansable, en 1911 se le concede el Premio Nóbel de Química por el descubrimiento del radio y el polonio, el aislamiento del radio y el estudio de su comportamiento. Será la primera persona en la historia de la ciencia en alcanzar semejante gloria, recibiendo dos de estos preciados galardones, apenas dos o tres personas más conseguirán tal éxito, y desde entonces jamás ninguna mujer lo ha logrado. En la Francia decimonónica que aún sueña con las glorias imperiales de antaño pero mantiene las más rancias costumbres del antiguo régimen, el hecho de que Marya mantenga, tras la desaparición de Pierre, un romance con el también físico Paul Langevin, hombre casado, causa un gran revuelo, al modo de los famosos e hipócritas escándalos de la época, la misma en la que el antisemitismo galo se propaga en contra de Dreyfuss, y que se extiende a los extranjeros como ella, a pesar de su más que probada valía como ser humano, con una inteligencia poco frecuente. Curiosamente, la misma Francia que se horroriza ante estos hechos, y que no duda en enviar a sus soldados al frente horripilante de la Gran Guerra como si aún marcharan hacia las batallas francoprusianas con sus pantalones encarnados, verá cómo Marya pone todo su conocimiento en favor de los heridos en combate propugnando el uso de la radiografía móvil en unidades de campaña, las "Petites Curies", a las que ella misma proporcionaba los tubos radiantes. Su entrega hacia la patria que la acogió hará que done las medallas de sus premios Nóbel para el sostenimiento de los soldados en el frente.

El noble y valiente espíritu de esta mujer indomable e incansable a quien Pierre acompañó sin denuedo durante todo el tiempo que pudo, se detuvo en 1934, a causa de una leucemia, sin duda causada por la exposición continuada a las fuentes radiactivas, cuyos efectos aún desconocidos serán confirmados a lo largo de la historia de manera dramática a partir de los años 40. Durante los años que dedicó a su estudio, solía llevar en sus bolsillos aquellos pequeños tubos con radio sin mayores precauciones, algo frecuente por aquel entonces. En 1995 sus restos serán trasladados al Panteón de París, siendo la primera mujer en reposar en tan destacado lugar. Allí descansa desde entonces en compañía de Pierre, su inestimable compañero de viaje.

El legado de esta mujer sorprendente e irrepetible, a la que sólo unos pocos entre millones podrían parecérsele, la primera en acceder a muchos campos del saber vedados sin razón por los hombres, cuya vida refleja el espíritu de una época en la que la entrega al conocimiento científico, no sólo representa una recompensa personal, sino también un logro universal, no sólo descansa en sus investigaciones, sino que también nos dejó su genio en las vidas de sus propias hijas, Iréne Juliot-Curie, obtendrá el Premio Nóbel de Química en 1935 por sus estudios sobre la radiactividad artificial, y su otra hija Eve, nos mostrará el talento de su madre, publicando una biografía sobre ella en 1937.

Enlaces e Información detallada:
Marie Curie en Nobelprize.org
Biografía de Marie Curie, Science in Poland



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