Menschliche Walhalla - 18 de Abril



Albert Einstein

ALBERT EINSTEIN

El respeto irreflexivo por cualquier autoridad es el mejor enemigo de la verdad.

Es increíble que la matemática, habiendo sido creada por la mente humana, logre describir la naturaleza con tanta precisión.

Hay dos cosas que son infinitas: el Universo y la estupidez humana. Y del Universo no estoy tan seguro.

La libertad política implica la libertad de expresar la opinión política que uno tenga, oralmente o por escrito, y un respeto tolerante hacia cualquier otra opinión individual.

Si hay algo en mí que pueda ser llamado religioso es la ilimitada admiración por la estructura del mundo, hasta donde nuestra ciencia puede revelarla. No creo en la inmortalidad del individuo, y considero que la ética es de interés exclusivamente humano, sin ninguna autoridad sobrehumana sobre él.

Si mi teoría de la relatividad es exacta, los alemanes dirán que soy alemán y los franceses que soy ciudadano del mundo. Pero si no, los franceses dirán que soy alemán, y los alemanes que soy judío.

Sólo aquel que se consagra a una causa, con toda su fuerza y alma, puede ser un verdadero maestro. Por esta razón, ser maestro lo exige todo de una persona.

Solamente una vida dedicada a los demás merece ser vivida.

Vine a Estados Unidos porque oí que en este país existía una gran, gran libertad. Cometí un error al elegir Estados Unidos como una tierra de libertad, y es un error que en el balance de mi vida ya no puedo compensar.

El comportamiento ético de un hombre debería basarse con eficacia en la compasión, en la educación, y en las ataduras y necesidades sociales; no es necesaria ninguna base religiosa. El hombre iría realmente por mal camino si se viera restringido por el miedo al castigo y por la esperanza de la recompensa tras la muerte.

Al principio todos los pensamientos pertenecen al amor. Después, todo el amor pertenece a los pensamientos

Cada día sabemos más y entendemos menos.

San
Albert Einstein

Físico, Premio Nobel
Ulm (Imperio Alemán) 14 de marzo de 1879
Princeton (New Jersey, EE.UU.) 18 de abril de 1955

Albert Einstein nació en Ulm, (Alemania) a unos 100 km al este de Stuttgart, en el seno de una familia judía. Sus tíos le iniciaron en el álgebra y otros intereses científicos mientras cursaba sus primeros estudios en una escuela católica; ya entonces comenzó a desarrollar un librepensamiento asociado a rechazos sobre el Estado, la autoridad y la religión, que le causó ciertos problemas en el Gymnasium.

A los 15 años emprende, por sí mismo, el estudio del cálculo infinitesimal, por cierto que la leyenda sobre sus dificultades con las matemáticas es simplemente falsa. Su familia se muda a Pavía, aunque Einstein permanece algún tiempo en Munich para terminar el Gymnasium, aunque finalmente lo hizo en Aaru. Poco después inicia los trámites para conseguir la ciudadanía suiza e ingresar en el Instituto Politécnico de Zúrich para estudiar física.

En Zúrich Einstein descubre la obra de Kant y Spinoza; y toma contacto con los movimientos socialistas y obreros. En 1898 conoce Mileva Marica, compañera de clase, serbia, feminista y radical, de la que se enamoró profundamente. En 1902 la pareja tiene a su hija Liserl, y en 1903 Albert y Mileva se casan. Tras graduarse en el Instituto, pero no obtener el grado de Maestro (debido a la irritación que causaba en sus profesores), no puede encontrar trabajo en la Universidad y entra a trabajar en la Oficina de Patentes de Suiza. En 1904 nace el segundo hijo de la pareja, Hans Albert. En 1905 Einstein finaliza su doctorado con la tesis "Una nueva determinación de las dimensiones moleculares.

El mismo año 1905 es el llamado Annus Mirabilis, cuando escribe sus cuatro artículos fundamentales sobre la física de pequeña y gran escala: Movimiento browniano, efecto fotoeléctrico, relatividad especial y la equivalencia masa-energía. Einstein es galardonado en 1921 con el Premio Nóbel por su artículo sobre el efecto fotoeléctrico.

En 1908 es contratado por la Universidad de Berna como Profesor, y en 1910 tiene su tercer hijo con Mileva, Eduard. Poco después la familia se traslada a Praga, donde desarrolla el concepto de tiempo como cuarta dimensión. En 1914 se establece en Berlín y es elegido miembro de la Academia Prusiana de Ciencias y director del Instituto de Física Kaiser Wilhelm. Sin embargo sus posiciones pacifistas irritan a los nacionalistas alemanes. La vida personal de Einstein también empieza a tener problemas, y en 1919 se divorcia de Mileva, y poco después se casa con su prima Elsa, con la que no tuvo hijos. Con la llegada de Hitler al poder en 1933, la situación de Einstein se hace insostenible: es acusado de crear una "física judía", concepto que fue creado con la colaboración de otro genio de la física pero de ideas pronazis: Max Planck; los físicos que enseñaban la teoría de la relatividad eran incluidos en listas negras políticas; así, Einstein abandona Alemania en 1933 con destino al Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, en Estados Unidos. Einstein se nacionalizó estadounidense en 1940. Dedica sus últimos años a la Teoría de la Superunificación: integración de las cuatro interacciones de la naturaleza: gravitatoria, electromagnética, nuclear fuerte y nuclear débil; tarea que hoy sigue en desarrollo. Einstein murió en Princeton el 18 de abril de 1955.

Einstein hizo importantísimas y fundamentales contribuciones a la ciencia, así como al pensamiento político y filosófico. De entre ellas, se pueden destacar:

Movimiento browniano: El primero los artículos del Annus Mirabilis, titulado Sobre el movimiento requerido por la teoría cinética molecular del calor de pequeñas partículas suspendidas en un líquido estacionario, cubría sus estudios sobre el movimiento browniano. Einstein aplica la física estadística para explicar el movimiento de los átomos que forman un fluido. Su artículo es una evidencia irrefutable sobre la existencia real de los átomos.

Efecto fotoeléctrico: El segundo artículo se titulaba Un punto de vista heurístico sobre la producción y transformación de luz. Einstein introduce la idea de "quanto" de luz (fotones) y demuestra cómo utilizar este concepto para explicar el efecto fotoeléctrico; de aquí nace la idea de la dualidad onda-corpúsculo, y de la simultaneidad de ambos comportamientos.

Relatividad especial: El tercer artículo era Sobre la electrodinámica de cuerpos en movimiento. Einstein explica la teoría de la relatividad especial que estudia el movimiento de los cuerpos y el electromagnetismo en ausencia de la fuerza de gravedad. El artículo sirve para explicar el experimento de Michelson-Morley en el que las ondas electromagnéticas que forman la luz se movían en ausencia de un medio. La velocidad de la luz es, por lo tanto, constante y no relativa al movimiento. Algunas de las ecuaciones fundamentales del artículo de Einstein habían sido propuestas en 1903 por el físico holandés Hendrik Lorentz.

Equivalencia masa-energía: El cuarto artículo de aquel año se titulaba ¿Depende la inercia de un cuerpo de su contenido de energía?. Einstein muestra su deducción de la famosa fórmula que relaciona masa y energía E = mc². Muestra cómo una partícula con masa posee un tipo de energía, "energía en reposo", distinta de las clásicas energía cinética y energía potencial.

Relatividad general: En 1915 Einstein presenta una serie de conferencias en Berlín en las que describe la Teoría General de la Relatividad, en la última de las cuales presenta la ecuación que reemplaza a la ley de gravedad de Newton: todos los observadores son equivalentes y no solo los que se mueven con una velocidad uniforme. La gravedad deja de ser acción a distancia sino una consecuencia de la curvatura del espacio-tiempo. La teoría sienta las bases para el estudio de la cosmología y permitía predecir propiedades del Universo, muchas de las cuales no serían descubiertas hasta después de la muerte de Einstein.

Estadísticas de Bose-Einstein: En 1924 Einstein recibe el artículo de Satyendra Nath Bose, físico indio, que describe la luz como un gas de fotones. Einstein completó el artículo y fue publicado. Las estadísticas de Bose-Einstein explican el comportamiento de las partículas que en adelante se conocieron como bosones, que son los vehículos de la interacción nuclear débil.

También fueron importantes las contribuciones sociales de Einstein al género humano. Fue cofundador del Partido Liberal Democrático Alemán, aunque ya exiliado en estados unidos fue evolucionando hacia el socialismo. De esa época, 1949, es su famoso artículo ¿Por qué el Socialismo?, en el que reflexiona sobre los desastres que produce en la sociedad la economía capitalista. Einstein fue muy perseguido durante la caza de brujas de McCarthy por su posición anti-imperialista, y se salvó solamente por las continuas aportaciones científicas de las que se beneficiaba el mismo estado que le quería condenar. Tal vez las posiciones socialistas y pacifistas de Einstein en los años 50 vinieran determinadas por el arrepentimiento de Einstein de haber contribuido de manera decisiva a la iniciativa de Robert Oppenheimen, en plena segunda guerra mundial, para desarrollar el programa de armas nucleares de Estados Unidos, conocido como el Proyecto Manhattan.

En cuanto a su relación con Israel, debido a su origen judío, desde 1947 fue partidario de un estado común entre árabes y judíos. En 1952 se le ofrece a Albert la presidencia del nuevo estado de Israel, Einstein contesta "Estoy profundamente conmovido por el ofrecimiento del Estado de Israel y a la vez tan entristecido que me es imposible aceptarlo".

Durante la última etapa de su vida, Einstein fue un pacifista a ultranza y trabajó por el establecimiento de un ideal Gobierno Mundial, que permitiría a todos los hombres trabajar juntos y abolir la guerra. Como resumen de sus posiciones lanza el Manifiesto Russell-Einstein, donde hace un llamamiento a todos los científicos para unirse en favor de la total erradicación de las armas nucleares.

Sus posiciones religiosas, de las que se han dicho muchas falsedades, se puede resumir en palabras del propio Einstein:
"Cuanto más imbuido esté un hombre en la ordenada regularidad de los eventos, más firme será su convicción de que no hay lugar —del lado de esta ordenada regularidad— para una causa de naturaleza distinta. Para ese hombre, ni las reglas humanas ni las "reglas divinas" existirán como causas independientes de los eventos naturales. De seguro, la ciencia nunca podrá refutar la doctrina de un Dios que interfiere en eventos naturales, porque esa doctrina puede siempre refugiarse en que el conocimiento científico no puede posar el pie en ese tema. Pero estoy convencido de que tal comportamiento de parte de las personas religiosas no solamente es inadecuado sino también fatal. Una doctrina que se mantiene no en la luz clara sino en la oscuridad, que ya ha causado un daño incalculable al progreso humano, necesariamente perderá su efecto en la humanidad. En su lucha por el bien ético, las personas religiosas deberían renunciar a la doctrina de la existencia de Dios, esto es, renunciar a la fuente del miedo y la esperanza, que en el pasado puso un gran poder en manos de los sacerdotes. En su labor, deben apoyarse en aquellas fuerzas que son capaces de cultivar el bien, la verdad y la belleza en la misma humanidad. Esto es de seguro, una tarea más difícil pero incomparablemente más meritoria y admirable."

¿Por qué el azar hace que unos hombres sean admirados y alabados universalmente y eternamente, después de más de cincuenta años de su muerte, después de un siglo de sus artículos? Si hoy se pregunta a la gente por un genio todos dirán: "Albert"; pero a su alrededor, antes, después, hay cientos miles, si no millones de seres iguales, Gaulois, Euler, Feynmann, Chandrasekar... así hasta el infinito, pero sin saber por qué, a algunos se les olvida y a otros se les recuerda. Si les dices que los otros han hecho grandes cosas te responderán que el genio de Einstein también podría haberlas hecho pero que no tuvo tiempo para todo; sin reparar en que lo mismo se podría decir de aquellos a los que se olvida. Quizás el imaginario colectivo necesita, como las aves, una primera impresión y así, cegados seguir a aquel que han visto por primera vez, sin que importe si es un pato, un cubo o una persona.

Enlaces e Información detallada:
Einstein Archives Online
Einstein website (en alemán)



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