Menschliche Walhalla - 27 de Marzo



Ettore Majorana

ETTORE MAJORANA

Fórmula


San
Ettore Majorana

Físico
Catania (Sicilia, Italia) 5 de agosto de 1906
Nápoles (Italia) 27 de marzo de 1938 ?

Bajo el amparo del volcán que calienta la tierra de Catania, el viejo siglo se iba y entre sus brazos el nuevo aportaba a un niño de nombre Ettore, quinto y último de cinco hermanos, seguirá los pasos de toda su familia y a la escasa edad de cinco años revela con su facilidad para el cálculo la continuación de una talento especial para las ciencias heredado de su padre y su abuelo. La educación intensiva que su padre le dedica, hace que su paso por los cursos del liceo sea impresionante, terminando brillantemente su educación secundaria con 16 años. Al año siguiente, 1923, con 17 ingresa en la Escuela de Ingenieros de Roma, siguiendo los pasos de su padre, sin embargo, en 1928, la insistencia de su amigo Emilio Segrè que había abandonado sus estudios de ingeniería por los de física teórica, lo convencen para seguirlo en esa nueva aventura desconocida que en aquellos primeros años del siglo se movía en los ambientes científicos y de la que poco se sabía hasta entonces, la física atómica.

Fue entonces cuando le presentaron a Enrico Fermi, que por aquel entonces trabajaba en el modelo estático del átomo, y tras hablar sobre él, Ettore abandonó el despacho de Fermi sin apenas comentarios, al día siguiente, le mostró la serie de cálculos que paralelamente a los ya presentados por Fermi coincidían plenamente pero que Majorana había replicado por su cuenta en veinticuatro horas, parco en palabras, sus resultados hablaron por él. Enrico Fermi, lo admitió en el Instituto de la Via Panisperna, donde en aquellos años se reunieron los jóvenes más brillantes de la ciencia italiana de la década, Franco Rasetti, Emilio Segrè, Bruno Pontecorvo, Oscar D'Agostino, y Ettore Majorana, su fama en los círculos académicos se extendió bajo el apodo de ragazzi di via Panisperna, entre ellos solían utilizar otros de índole eclesiástica, así Fermi, era llamado el Papa, y Ettore, a causa de sus constantes preguntas y severas críticas a todos los trabajos que desarrollaban, recibió el de Gran Inquisidor.

La brillantez con que los miembros del equipo avanza en sus investigaciones los lleva a aceptar viajes al extranjero, es una época en la que Europa, repuesta de la Gran Guerra, ha dedicado las últimas décadas al estudio científico imbuidos por el ambiente pacifista y progresista que parece estimular las conciencias en pos de un siglo mejor, sin embargo, Ettore que viaja a Alemania en enero de 1933, encontrará dos mundos opuestos que empiezan a entrelazarse y que se abrazan el uno al otro mortalmente, así del mismo modo que conoce a Heisenberg en Leipzig, del que posteriormente éste afirmará que sólo cuatro personas habían comprendido sus teorías y una de ellas era Majorana, también experimenta el impacto de la deriva de la política alemana hacia el horror del nazismo, el cambio sin resistencia de una sociedad abiertamente socialdemócrata hacia el fascismo, la exclusión de los ciudadanos de origen hebreo de cualquier puesto administrativo, salvándose sólo los combatientes del 14, el confinamiento de los comunistas, aspectos que analiza y expone a sus amigos y familiares con la apatía y el despapego afectivo propio de quien observa sin involucrarse y que causa cierto enfado en su amigo Segrè, de origen judío.

Continuó con sus estudios, retrayéndose cada vez más, llegaba incluso a devolver su correspondencia, escribiendo de su puño y letra, recusada por fallecimiento del destinatario, dejó de cuidar su aspecto físico y se sumergió en sus trabajos abandonando todo lo demás. En 1937, es nombrado profesor de Física Teórica de la Universidad de Nápoles, su humor y su carácter continuó deteriorándose, debido a su aislamiento cada vez mayor mientras su mente no dejaba de seguir imaginando nuevas teorías sobre los átomos.

Los artículos publicados por Ettore fueron escasos y no muy extensos pero de una clarividencia sorprendente. De su carácter retraído y parco en palabras da muestra la anécdota que Segrè contaría posteriormente sobre la conferencia internacional de 1932 en París, en la que Majorana sólo aceptó que alguno de sus escritos fueran hechos públicos si eran atribuidos a un anciano profesor presente en la reunión. Una prueba más de su permanente huida de la publicación de sus estudios, es el hecho de que en 2006 su sobrino, Fabio, encontrara un documento escrito por Ettore y depositado en una notaría por su padre en 1931, exponiendo nuevas ideas sobre la conductividad magnética y la dualidad materia-antimateria de sorprendente precisión premonitoria.

Una tarde de finales de marzo de 1938, tomó el buque que lo conducía de Palermo a Nápoles tras pasar unos días de descanso con su familia,... y dos días después, el 27 de Marzo, simplemente desapareció. No se supo nada más de él, el día anterior había enviado un telegrama y apenas dejó alguna carta enviada a sus familiares en la que decía ... Sólo tengo un deseo, no vistáis de negro. Si así lo queréis, llevad algún símbolo de duelo, pero no más de tres días. Después, si podéis, recordadme en vuestros corazones y perdonadme ... No se supo en realidad si se suicidó, si fue secuestrado o si bien decidió desvanecerse sin más, dicen que habiendo visto el cambio de Alemania, y el establecimiento del fascismo en Italia, temiendo por sus trabajos, en los que adivinó el futuro desastroso del aprovechamiento del enorme poder de la energía atómica en manos de los ejércitos, decidió abandonar, perderse y no colaborar con aquellos que no aman el conocimiento sino el embriagador encanto del poder que proporciona el creerse mejor que los demás. Su amigo Amaldi, dijo después en sus memorias, que Majorana había sido capaz de descubrir y explicar muchas de las razones que hay ocultas en la Naturaleza, pero que sin embargo nunca fue capaz de entender el por qué de la vida, de su vida. Quizás en su mente exquisitamente racional el mundo en el que vivía no tenía un lugar adecuado para todo cuanto deseaba y decidió buscarlo de otro modo. Cuando durante la investigación tras su desaparición llegaron a preguntar sobre su paradero en un convento jesuíta próximo a su casa, respondieron con un enigmático ¿Por qué queréis saber dónde está?. Lo que importa es que sea feliz. ¡Ojalá así fuera!.

Enlaces e Información detallada:
Fundación Ettore Majorana para la Cultura Científica
Web sobre Ettore Majorana (en italiano)



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